miércoles, 23 de diciembre de 2009

DE LA EXPERIENCIA UNIVERSAL

Existe un hecho y una verdad irrefutables: cada uno de nosotros posee una propia, individualmente concebida, única y no pocas veces vaga idea del mundo que nos rodea y sobre el aparentemente lejano y desconocido Dios. Esta realidad se ve enmarcada y representada por multitud de creencias, dogmas, filosofías, ideologías y por supuesto, religiones diversas para todos los gustos, tendencias e inclinaciones, cada cual con su peculiar y particular modo de concebir al mundo y a nuestro Creador, dando como un hecho con esta afirmación, no mi creencia, sino más bien mi CERTEZA de Dios. Todo lo antedicho supone, obvia y esclarecidamente, la lógica imposibilidad y la falta absoluta de acuerdo o consenso entre estas dispares y la más de las veces embriagantes corrientes que levantan a una gran masa de sus creyentes y seguidores a defenderlas acérrimamente e incluso hasta matar en nombre de su dios o del caudillo de turno, en suma, en nombre de sus subjetivos intereses y creencias ( no quiero ni voy a profundizar mas sobre este particular tema ya que no es el fin de este trabajo, aunque inevitablemente las MÍAS, se verán jubilosamente plasmadas aquí). Y, bueno, todo esto nos sitúa en un inevitable cuestionamiento. ¿Quién tiene la verdad? ¿La verdad? ¿Qué demonios es la verdad? ¿Existirá?No me atrevo ni me atrevería a contestar de lleno y de golpe estás tan filosóficas y existenciales inquietudes, necesarias y actuales por cierto, pero lo que si puedo y les voy a transmitir es lo que yo he experimentado. Lo que voy a exponerles a continuación sé que a muchos les sonará a cliché o lugar común, a otros, una dificultosa abstracción, y habrán aquellos, lamento decirlo, quizás muy pocos a quienes les resultará muy familiar, y tal vez hasta muy sabio y profundo. El hecho es que, en mi vivencia y personal experiencia, creo y he descubierto, honestamente y sin temor a equivocarme, que la verdad pura, simple y diáfana … ERES TÚ. Pero, ¿Qué quiero decir con esto? Paciencia hermano, paciencia. Para ponértelo de otra manera por el momento te diré que la verdad esta ahí. Si. Ahí en NUESTRO INTERIOR, en nosotros mismos. ¿Cliché? ¿Abstracción? Quizás las dos. Tal vez y muy probablemente ninguna de ellas. En realidad no creo que se encuentre en ninguna otra parte ni pienso que la hallaremos fuera de nuestro propio ser. Se los digo muy en serio. De todos modos, quizás solo sea esa MI VERDAD, y es justamente en razón de la cual me he visto inclinado y en la obligación de transmitir todo aquello que he conocido, todo lo que soy y lo que siempre he sido, gracias a aquella decidida y continua práctica y costumbre introspectiva, y es que precisamente, a base de penetrar en mi interior, de hurgar en mi ser, de zambullirme en mi inconsciente, de navegar en mi espíritu, de perderme en Él … bueno, creo que ya tienen aunque sea una inicialmente superficial idea de lo que trato de decirles y de lo que estoy a punto de manifestarles, complacido. Sospecho que todos llegarán algún día a descubrirla y a conocerla. Sabrán entonces que no les he estado mintiendo.
Si bien es cierto, como ya lo expresamos, que no es posible la unificación universal de filosofías y teologías, es sin duda innegable y necesarísimo una verdadera, intensa y gozosa EXPERIENCIA UNIVERSAL. Y ¿Qué es esto? ¿De qué se trata? Preguntarán algunos si no muchos. A lo mejor todos. Y me veo en la obligación y rebosante dicha de saciar su sana y comprensible curiosidad. Les puedo decir, a modo de preparación, que es una experiencia única, maravillosa y, por su cualidad de universal, es hermosamente común a todo ser humano y puede ser vivenciada en cualquier momento.Bueno, bueno. ¿Y en qué consiste a fin de cuentas?. Tranquilo, hijo, tranquilo, hermano, ¿Estás preparado?. Si has llegado hasta aquí es porque lo estás. Abre tu bulliciosa mente, y permite a tu espíritu sentirse cómodo…la experiencia universal no es otra cosa que LA VIVENCIA Y EL DESCUBRIMIENTO DE NUESTRO AMADO PADRE DIOS EN EL CORAZON DE CADA UNO DE SUS SIEMPRE AMADOS HIJOS. Es en definitiva y en pocas palabras EXPERIMENTARLO A ÉL. No he venido ni voy a hablarte de dogmas o credos, ni de religión, ni de caminos que te llevarán a la felicidad o a la “salvación” o de cosas ocultas. Tan solo tengo la intención e ilusión de abrirte mi corazón y transmitirte algo de mi particular experiencia personal. Pero, ¿Es que acaso nosotros, vulgares y miserables humanos, podemos experimentar al Padre? ¿A Dios? ¿Al Rey y Maestro de todo la Creación?. Amado amigo, te digo categóricamente que SI. Es posible, y como te lo mencioné hace algunas líneas, necesario. ¿Y por qué necesario? Lo es pues constituye nuestro verdadero afán, nuestro más secreto y profundo anhelo, nuestro objetivo primario y final, lo más importante y sustancial de nuestra a veces venida a menos existencia. Lo queramos o no. Lo sepamos o no. Lo creamos o no. Es así. Esta es en sí una transformadora y enriquecedora experiencia del alma y del espíritu, a partir de la cual se obtiene y se crea una nueva visión, concepción y sentir del mundo que nos rodea, del Universo y de Dios mismo. Es al fin y al cabo, como lo mencioné, una vivencia del espíritu, de la sagrada esencia. Pero, ¿Dónde está ese espíritu? ¿Esa esencia?. En tu ser, querido amigo. En lo más profundo de tu interior, muy, muy lejos de tu mente pero muy, muy cerca de tu corazón. ¿Quieres que te diga más? Profundicemos. Empecemos por lo básico ¿QUÉ ERES TÚ? ¿QUIÉN ERES TÚ?. El quién te lo dejo a ti. Mas el qué… ¿Qué eres tú? Sí. ¿Qué eres?... déjame susurrártelo al oído… eres…ESPÍRITU, antes que cualquier otra cosa. Eres esencia divina y celestial. Eres Potencial puro e ILIMITADO. Eres hijo del Dios eterno. Esta vida es Su regalo. La Creación es el patio de juegos de Sus divinos vástagos.¿Te parece radical? O te parece ¿Real?. ¿Qué piensas?. Pero sobre todo ¿Qué sientes?. Si crees que es real, déjalo ser. Si crees que es una hipérbole, una locura o simplemente una exageración, que así sea para ti. Lo medular, lo esencial es que la realidad y la verdad se te mostrarán cuando estés listo, cuando tu ser esté preparado. No antes. Todo depende de tu buena predisposición, de una mente abierta y del nivel o estado de tu conciencia, ¡hey! no me estoy refiriendo a la vocecita interior que te orienta y te dice lo que está bien o está mal. No. Me refiero a un estado del ser, a tu espiritualidad actualizada.¿Cómo lograr esto?. Paciencia, amigo. Todo a su tiempo.Una vez que estés listo, que tu ser se encuentre preparado y receptivo, DIOS se hará presente, y empezaras a gozar, a sentir, a experimentar lo indescriptible…Su luz te envolverá y te cegará momentáneamente por el brillo de Su amor. Y la verdad te será revelada. Solamente necesitas tener paciencia y confiar.Tú eres uno de sus amados hijos. Pronto llegará el momento de tu despertar. De tu regreso. De tu Realidad. No dudes por un instante lo bendito y amado que eres y siempre has sido. Recuerda la Memoria de Aquel que te lo ha dado todo y que espera pacientemente que lo sientas y lo percibas en tu esquivo corazón. Algunos ciertamente dirán que estoy siendo un poco soñador y poco coherente con la supuesta y mal llamada “realidad”. A lo mejor manifestarán para sus adentros que estoy volando mucho. No han leído nada. No tienen la más mínima idea. Tal vez esté ejecutando el vuelo yo solo. Volemos una vez más. Vuela conmigo, hermano del alma, toma mi mano y sujétate…Dicha, paz, amor excelso, poder infinito y mucho, muchísimo más es tu divina esencia original, tu estado de ser espiritual. Todo aquello que no lo es, no es nada. Tan solo un resquicio de ilusión y creación efímeras en las que has depositado tu alma y tu fe perdiendo temporalmente tu Divino Estado de Gracia.Vuelve hacia ti. Vuélcate hacia Dios, al Padre, a la Verdad de las verdades y recupera lo que siempre ha sido tuyo desde la Eternidad. El Amor y la Verdad esperan silenciosa y afanosamente tu regreso. ¡Nunca lo olvides! En tu espíritu habita Él, en tu espíritu Él aguarda paciente y amorosamente. Ve tras Él y experimenta lo sublime y sagrado de Su amor perpetuo.¿Y quién es Él? No faltarán y algunos me dirán. Al fin y al cabo ¿Qué es Dios?¿Quién es este Dios?.A pesar de lo imposible e inútil de llevar a cabo esta tarea de encasillarlo, de definirlo, de nombrarlo, trataré y realizaré un tropezado intento y una muy probablemente estéril aproximación…Primera y fundamentalmente Él es nuestro Padre y nuestro sagrado Creador; Él es el amor más vivo, exquisito, indescriptible, puro e infinito que existe; esa es Su realidad. Es tu Realidad. Es tu origen y tu final. Es tu ruta y tu Sagrado Destino. Él es nosotros y nosotros somos Él. Él es el más apasionante, glorioso y seguro viaje a realizar. Es nuestro Norte. Es nuestra luz, es nuestra paz, es nuestra verdad, es nuestra felicidad. Es nuestro ¡¡TODO!!.• Aún así no soy capaz ni creo que alguien lo sea de darle una etiqueta, o un nombre, simplemente es el Innombrable, simplemente ES. ¿Satisfecho?.Como ya te lo he dicho y te lo seguiré diciendo y lo repetiré cuantas veces sea necesario, adecuado y oportuno, la realidad se encuentra en TU INTERIOR. Tú mismo eres esa Realidad. Mira hacia adentro y encontrarás lo que siempre habías buscado y has sido. No te pierdas allá afuera, encuéntrate adentro.. El mundo exterior no es más que una vaga ilusión y un confuso sueño. Tú debes despertar a los mundos, planicies y universos que aguardan en lo más profundo de tu ser esperando tu regreso.