miércoles, 23 de diciembre de 2009

DE LA EXPERIENCIA UNIVERSAL

Existe un hecho y una verdad irrefutables: cada uno de nosotros posee una propia, individualmente concebida, única y no pocas veces vaga idea del mundo que nos rodea y sobre el aparentemente lejano y desconocido Dios. Esta realidad se ve enmarcada y representada por multitud de creencias, dogmas, filosofías, ideologías y por supuesto, religiones diversas para todos los gustos, tendencias e inclinaciones, cada cual con su peculiar y particular modo de concebir al mundo y a nuestro Creador, dando como un hecho con esta afirmación, no mi creencia, sino más bien mi CERTEZA de Dios. Todo lo antedicho supone, obvia y esclarecidamente, la lógica imposibilidad y la falta absoluta de acuerdo o consenso entre estas dispares y la más de las veces embriagantes corrientes que levantan a una gran masa de sus creyentes y seguidores a defenderlas acérrimamente e incluso hasta matar en nombre de su dios o del caudillo de turno, en suma, en nombre de sus subjetivos intereses y creencias ( no quiero ni voy a profundizar mas sobre este particular tema ya que no es el fin de este trabajo, aunque inevitablemente las MÍAS, se verán jubilosamente plasmadas aquí). Y, bueno, todo esto nos sitúa en un inevitable cuestionamiento. ¿Quién tiene la verdad? ¿La verdad? ¿Qué demonios es la verdad? ¿Existirá?No me atrevo ni me atrevería a contestar de lleno y de golpe estás tan filosóficas y existenciales inquietudes, necesarias y actuales por cierto, pero lo que si puedo y les voy a transmitir es lo que yo he experimentado. Lo que voy a exponerles a continuación sé que a muchos les sonará a cliché o lugar común, a otros, una dificultosa abstracción, y habrán aquellos, lamento decirlo, quizás muy pocos a quienes les resultará muy familiar, y tal vez hasta muy sabio y profundo. El hecho es que, en mi vivencia y personal experiencia, creo y he descubierto, honestamente y sin temor a equivocarme, que la verdad pura, simple y diáfana … ERES TÚ. Pero, ¿Qué quiero decir con esto? Paciencia hermano, paciencia. Para ponértelo de otra manera por el momento te diré que la verdad esta ahí. Si. Ahí en NUESTRO INTERIOR, en nosotros mismos. ¿Cliché? ¿Abstracción? Quizás las dos. Tal vez y muy probablemente ninguna de ellas. En realidad no creo que se encuentre en ninguna otra parte ni pienso que la hallaremos fuera de nuestro propio ser. Se los digo muy en serio. De todos modos, quizás solo sea esa MI VERDAD, y es justamente en razón de la cual me he visto inclinado y en la obligación de transmitir todo aquello que he conocido, todo lo que soy y lo que siempre he sido, gracias a aquella decidida y continua práctica y costumbre introspectiva, y es que precisamente, a base de penetrar en mi interior, de hurgar en mi ser, de zambullirme en mi inconsciente, de navegar en mi espíritu, de perderme en Él … bueno, creo que ya tienen aunque sea una inicialmente superficial idea de lo que trato de decirles y de lo que estoy a punto de manifestarles, complacido. Sospecho que todos llegarán algún día a descubrirla y a conocerla. Sabrán entonces que no les he estado mintiendo.
Si bien es cierto, como ya lo expresamos, que no es posible la unificación universal de filosofías y teologías, es sin duda innegable y necesarísimo una verdadera, intensa y gozosa EXPERIENCIA UNIVERSAL. Y ¿Qué es esto? ¿De qué se trata? Preguntarán algunos si no muchos. A lo mejor todos. Y me veo en la obligación y rebosante dicha de saciar su sana y comprensible curiosidad. Les puedo decir, a modo de preparación, que es una experiencia única, maravillosa y, por su cualidad de universal, es hermosamente común a todo ser humano y puede ser vivenciada en cualquier momento.Bueno, bueno. ¿Y en qué consiste a fin de cuentas?. Tranquilo, hijo, tranquilo, hermano, ¿Estás preparado?. Si has llegado hasta aquí es porque lo estás. Abre tu bulliciosa mente, y permite a tu espíritu sentirse cómodo…la experiencia universal no es otra cosa que LA VIVENCIA Y EL DESCUBRIMIENTO DE NUESTRO AMADO PADRE DIOS EN EL CORAZON DE CADA UNO DE SUS SIEMPRE AMADOS HIJOS. Es en definitiva y en pocas palabras EXPERIMENTARLO A ÉL. No he venido ni voy a hablarte de dogmas o credos, ni de religión, ni de caminos que te llevarán a la felicidad o a la “salvación” o de cosas ocultas. Tan solo tengo la intención e ilusión de abrirte mi corazón y transmitirte algo de mi particular experiencia personal. Pero, ¿Es que acaso nosotros, vulgares y miserables humanos, podemos experimentar al Padre? ¿A Dios? ¿Al Rey y Maestro de todo la Creación?. Amado amigo, te digo categóricamente que SI. Es posible, y como te lo mencioné hace algunas líneas, necesario. ¿Y por qué necesario? Lo es pues constituye nuestro verdadero afán, nuestro más secreto y profundo anhelo, nuestro objetivo primario y final, lo más importante y sustancial de nuestra a veces venida a menos existencia. Lo queramos o no. Lo sepamos o no. Lo creamos o no. Es así. Esta es en sí una transformadora y enriquecedora experiencia del alma y del espíritu, a partir de la cual se obtiene y se crea una nueva visión, concepción y sentir del mundo que nos rodea, del Universo y de Dios mismo. Es al fin y al cabo, como lo mencioné, una vivencia del espíritu, de la sagrada esencia. Pero, ¿Dónde está ese espíritu? ¿Esa esencia?. En tu ser, querido amigo. En lo más profundo de tu interior, muy, muy lejos de tu mente pero muy, muy cerca de tu corazón. ¿Quieres que te diga más? Profundicemos. Empecemos por lo básico ¿QUÉ ERES TÚ? ¿QUIÉN ERES TÚ?. El quién te lo dejo a ti. Mas el qué… ¿Qué eres tú? Sí. ¿Qué eres?... déjame susurrártelo al oído… eres…ESPÍRITU, antes que cualquier otra cosa. Eres esencia divina y celestial. Eres Potencial puro e ILIMITADO. Eres hijo del Dios eterno. Esta vida es Su regalo. La Creación es el patio de juegos de Sus divinos vástagos.¿Te parece radical? O te parece ¿Real?. ¿Qué piensas?. Pero sobre todo ¿Qué sientes?. Si crees que es real, déjalo ser. Si crees que es una hipérbole, una locura o simplemente una exageración, que así sea para ti. Lo medular, lo esencial es que la realidad y la verdad se te mostrarán cuando estés listo, cuando tu ser esté preparado. No antes. Todo depende de tu buena predisposición, de una mente abierta y del nivel o estado de tu conciencia, ¡hey! no me estoy refiriendo a la vocecita interior que te orienta y te dice lo que está bien o está mal. No. Me refiero a un estado del ser, a tu espiritualidad actualizada.¿Cómo lograr esto?. Paciencia, amigo. Todo a su tiempo.Una vez que estés listo, que tu ser se encuentre preparado y receptivo, DIOS se hará presente, y empezaras a gozar, a sentir, a experimentar lo indescriptible…Su luz te envolverá y te cegará momentáneamente por el brillo de Su amor. Y la verdad te será revelada. Solamente necesitas tener paciencia y confiar.Tú eres uno de sus amados hijos. Pronto llegará el momento de tu despertar. De tu regreso. De tu Realidad. No dudes por un instante lo bendito y amado que eres y siempre has sido. Recuerda la Memoria de Aquel que te lo ha dado todo y que espera pacientemente que lo sientas y lo percibas en tu esquivo corazón. Algunos ciertamente dirán que estoy siendo un poco soñador y poco coherente con la supuesta y mal llamada “realidad”. A lo mejor manifestarán para sus adentros que estoy volando mucho. No han leído nada. No tienen la más mínima idea. Tal vez esté ejecutando el vuelo yo solo. Volemos una vez más. Vuela conmigo, hermano del alma, toma mi mano y sujétate…Dicha, paz, amor excelso, poder infinito y mucho, muchísimo más es tu divina esencia original, tu estado de ser espiritual. Todo aquello que no lo es, no es nada. Tan solo un resquicio de ilusión y creación efímeras en las que has depositado tu alma y tu fe perdiendo temporalmente tu Divino Estado de Gracia.Vuelve hacia ti. Vuélcate hacia Dios, al Padre, a la Verdad de las verdades y recupera lo que siempre ha sido tuyo desde la Eternidad. El Amor y la Verdad esperan silenciosa y afanosamente tu regreso. ¡Nunca lo olvides! En tu espíritu habita Él, en tu espíritu Él aguarda paciente y amorosamente. Ve tras Él y experimenta lo sublime y sagrado de Su amor perpetuo.¿Y quién es Él? No faltarán y algunos me dirán. Al fin y al cabo ¿Qué es Dios?¿Quién es este Dios?.A pesar de lo imposible e inútil de llevar a cabo esta tarea de encasillarlo, de definirlo, de nombrarlo, trataré y realizaré un tropezado intento y una muy probablemente estéril aproximación…Primera y fundamentalmente Él es nuestro Padre y nuestro sagrado Creador; Él es el amor más vivo, exquisito, indescriptible, puro e infinito que existe; esa es Su realidad. Es tu Realidad. Es tu origen y tu final. Es tu ruta y tu Sagrado Destino. Él es nosotros y nosotros somos Él. Él es el más apasionante, glorioso y seguro viaje a realizar. Es nuestro Norte. Es nuestra luz, es nuestra paz, es nuestra verdad, es nuestra felicidad. Es nuestro ¡¡TODO!!.• Aún así no soy capaz ni creo que alguien lo sea de darle una etiqueta, o un nombre, simplemente es el Innombrable, simplemente ES. ¿Satisfecho?.Como ya te lo he dicho y te lo seguiré diciendo y lo repetiré cuantas veces sea necesario, adecuado y oportuno, la realidad se encuentra en TU INTERIOR. Tú mismo eres esa Realidad. Mira hacia adentro y encontrarás lo que siempre habías buscado y has sido. No te pierdas allá afuera, encuéntrate adentro.. El mundo exterior no es más que una vaga ilusión y un confuso sueño. Tú debes despertar a los mundos, planicies y universos que aguardan en lo más profundo de tu ser esperando tu regreso.

viernes, 18 de diciembre de 2009

DEL AUTOCONOCIMIENTO


¡Conócete a ti mismo! Es una de las famosas máximas, por no decir la norma suprema y rectora de los Maestros de la Antigüedad y aún sigue siendo tan urgente y actual como en aquellos iluminados y sapienciales tiempos.

Al bajar a la “realidad”, sé que a muchos les parecerá esto una soberana pérdida de tiempo. Soy consciente del nivel de inconsciencia, valga la redundancia, de la gente en la actualidad en todos los estratos, con sus obvias, contadas y salvadas excepciones.

En este apresurado mundo donde lo banal y lo superficial están a la orden del día y se han elevado hasta los niveles de lo absurdo, se han empotrado en altares y pedestales de barro, se han convertido en ley y religión, en un vacuo y sin sentido modus vivendi, la sola idea de mirar hacia adentro, de examinarse y descubrirse resulta no menos que una práctica idiota y sin ningún significado.

Permítanme decirles a aquellos que piensan y viven así que no saben de lo que se están perdiendo, desconocen que poseen la llave que los lleva al mayor de los tesoros y literalmente a la gloria.

Bueno, dejémonos de tanta, en la práctica, infructuosa reflexión y entremos en materia…Primeramente, déjame decirte que éste es un camino bastante largo, profundo y solitario (aunque siempre estás acompañado), difícil, estrecho, de mucha pasión y entrega, plagado de sinnúmero de obstáculos de todo orden, mas constituye la única y efectiva guía para conseguir la verdadera paz interior y la felicidad. No exagero ni engaño.

Quien no se conoce, no es capaz de experimentarlas. Quien se conoce a medias podrá tener y en efecto tendrá fugaces y efímeros momentos de gloria y sosiego. Quien se conoce, conoce a Dios. Conoce la Verdad. Ha vuelto a casa. El viaje habrá terminado (si es que realmente alguna vez tuvo inicio).

Pero, ¿cómo puedo llegar a conocerme?, sin duda me preguntarás

Como te lo he dicho. Mirando y escarbando en tu interior.

Sinceramente te digo, que no hay nada absolutamente más importante en esta vida que lo manifestado en estos instantes... El resto viene solo y por añadidura.

El conocerse es el pilar de los pilares de la virtud de las virtudes mediante el cual, pulimos el diamante que somos; desbrozamos nuestras almas y nuestras mentes, alimentamos el espíritu y, como consecuencia y gozosa finalidad, empezamos a entregarnos entera y desinteresadamente al más fiel, amante y leal servicio a los demás.

Es así como alcanzamos al Padre. Es así como Él nos alcanza.

Pero, -me dirás- todo esto suena un tanto complicado y medio utópico…Confía y espera. ¿Recuerdas? Permíteme desarrollar la idea…

Una vez que te vayas conquistando y abriendo a nuevos y fascinantes horizontes interiores, al tiempo que vayas sanando y comprendiendo, empezarás a darte cuenta y tomar conciencia de lo nefasto de este ilusorio mundo, de este sueño aparentemente sin final, sentirás y transmitirás la verdad y la paz alcanzadas a todo aquel que se tope contigo y al mundo entero, comenzarás realmente a CONOCER, ya que la Sabiduría Infinita habrá descendido sobre ti y tú te habrás hecho uno con Ella.

¡Ábrete! ¡Conoce! ¡Descubre! ¡Conquista!.

Lo sé perfectamente. Lo que te estoy proponiendo no es fácil. Pero ese hecho no debe orillarte a desechar esta tarea.

Bueno, ¿y cómo empezamos este trabajo?

Primero, estando muy alertas y conscientes de lo que ocurre casa adentro. Una vez que acostumbres a observarte, empieza poco a poco, uno a uno a examinar todos tus pensamientos, reacciones, emociones y sentimientos. Su observación y posterior transformación es quizás la vía más expedita para el conocimiento y descubrimiento de uno mismo. Sé agudo. Sé crítico. Sé totalmente honesto contigo mismo.

¿Dónde y cómo se realiza esta transformación de la que hablas?

Se lleva a cabo en el laboratorio y taller de tu mente. Ahí transformar el mal en bien, lo negativo en positivo, lo irreal en lo real y viceversa es lo que los herméticos llaman con mucho acierto TRANSMUTACIÒN, y es conocida por Iniciados, Maestros y versados en Metafísica, y se trata simple y llanamente de alquimia mental.

¿Y qué es esto?

Este es el poder de transformar tu pensamiento en lo que deseas, y ubicarte en el polo existencial anhelado y plasmar esta realidad mental en el mundo de los fenómenos, si es tu intención. Como instruyen estos sabios Iniciados, esto se logra con una férrea disciplina mental, a veces solo alcanzada por los adeptos y discípulos.

Debemos en todo momento procurar una continua introspección que nos lleve a las respuestas y claves de nuestra propia y profunda existencia.

¿Qué más te puedo decir, mi querido e inquisitivo amigo?, Te diré, aunque quizás ya lo sepas, que la Vida es pensamiento. La Creación y el Universo son mentales. Nada nuevo bajo el sol. Tú mismo eres un pensamiento e idea de Dios. Y así como Él, tienes el poder de crear o destruir con tu mente, aunque jamás hay destrucción, solo y siempre transformación.

¿Qué más te puedo decir, mi querido e inquisitivo amigo?, Te diré, aunque quizás ya lo sepas, que la Vida es pensamiento. La Creación y el Universo son mentales. Nada nuevo bajo el sol. Tú mismo eres un pensamiento e idea de Dios. Y así como Él, tienes el poder de crear o destruir con tu mente.

Sé enteramente conciente y responsable de lo que piensas. Procura mantener una mente recta y si te es posible, deshazte de ella. Habita en tu Espíritu. Habita en Dios.

Para lograr tanta maravilla, ¿qué debo hacer?

Para los fines y menesteres comentados no sigas un esquema previamente ideado; no sigas una ruta ya establecida; no sigas un camino ya recorrido. No sigas una ideología. Ni una filosofía. Peor una religión.

¿Entonces?

Solo sigue TU CAMINO. Tu divino camino interior. Tu propio, único y especial camino. Que te llevará a donde otros con distintos códigos, claves y mapas han bebido de las fuentes de la Eternidad. Sigue al divino Maestro que mora en ti, sigue tu ruta sagrada. ¡No hay más!

Puedes quizás orientarte por aquellos muy frecuentemente transitados, arcaicos y gastados caminos. Pero NO LOS SIGAS.
Solamente válete de ellos hasta encontrar el tuyo. Descubre tu propia senda. Tu propio terreno. Tu propio destino.

Esto es todo lo que necesitas saber. Es tu misión. Es tu oculto objetivo. Eres el libro que no debes dejar de leer. Eres la divina melodía que no debes dejar de escuchar en cuya hermosa tonada te regocijarás.

Yo no te conozco aún. No conozco a tantos hermanos. Pero sí sé que conozco algo de ti y de ellos porque en algo me conozco, y no soy ni más ni menos que tú o ellos. Sé muy bien por las tribulaciones diarias que pasas, lo sé porque también yo las he vivido y experimentado.

No estoy aquí para cambiar o sanar tu mundo. Esa tarea te corresponde exclusivamente a ti. No he venido a ofrecerte una vida sin dolor ni sufrimiento. En este mundo, éstos son inevitables y casi necesarios para tu crecimiento espiritual. Tampoco voy a decirte que vas a ser feliz por arte de magia y que tus penas se acabarán. Esto es un proceso por el que debes atravesar, para que aquello ocurra tarde o temprano. Está en ti. En nadie más.

Lo que sí puedo y voy a decirte es que posees un potencial INFINITO de creación y de amor, suficiente y desbordante como para cambiar tu vida y transformarla en lo que quieras, y sé también que anhelas, como toda criatura, un poco de paz y sosiego, de amor, de verdad, de Dios, al fin y al cabo .

No pierdas tu tiempo buscando y perdiéndote afuera. Todo, como te lo vengo diciendo, está en ti y eres tú. Confía y espera.

La magnificencia de tu ser es inconcebible para tu actual finita mente y modo de pensar, acostumbrado en la gran mayoría de las personas, a lo bajo, a lo mediocre, a lo convencional, a lo típico, a lo “normal”.

Eres infinitamente más grande que cualquiera de tus más salvajes, alocados y supuestamente inalcanzables sueños. No caes en cuenta todavía, pero es la verdad. Y ésta te enseñará y se mostrará cuando sea el momento indicado. Como lo he mencionado, cuando estés preparado.

Me entristezco de no conocerte en persona todavía, aunque sí en espíritu, de cualquier manera te deseo un feliz viaje de retorno a ti mismo y Dios quiera que el destino cruce nuestros caminos.

lunes, 14 de diciembre de 2009

COMENTARIOS SOBRE LA INMORTALIDAD

Nuestra arraigada e insolente ignorancia y nuestra estúpida y enfermiza creencia en la “realidad” de la enfermedad y la muerte, la mayor de las ilusiones de Maya y el mayor fracaso y fiasco de la humanidad, le dan fuerza y presencia a aquella miseria totalmente innecesaria e inicua llamada muerte. Acaso podemos creer en realidad que el Creador la tuvo en sus planes??? Yo en lo personal, pienso que no, que es más bien parte de la agenda del hombre ignorante, supersticioso, falto de fe y verdad quien ha permitido que la oscuridad tome el mando de su patética vida y vana existencia. Lo que crees que sucederá y si estás convencido y si te han convencido de que así será, simplemente…sucederá, acorde a las inmutables e impersonales leyes universales. Se dice ligeramente que el proceso de envejecimiento y muerte es el cauce natural y normal del ser humano o del organismo humano como tal. que inevitablemente todos sin excepción llegaremos a ese inerte e incierto estado. Pero, acaso tiene y debe ser así?? Lo que la mente crea en el sentido de creer, eso creará en el sentido de crear. Somos tan dóciles y domesticables a las ideas y creencias ajenas, a todo el bombardeo diario de estúpidas teorías, ideologías y hechos que no han pasado por el tamiz de nuestra personal experimentación, conciencia y discernimiento. Todo lo damos por sentado. todo lo creemos. Somos en verdad tan perezosos mentalmente en realidad, tan aborregados, que da verdadera lástima y temor, porque esto solo puede conducir a una sola cosa: a la ilusión de que todo lo que vemos y oimos es cierto y es la santa y santificada verdad. Y, es verdad. Así será para quienes crean y vivan en función del drama que los otros les han fabricado, sin detenerse a pensar por sí mismos que tan de cierto hay en todas esa afirmaciones, en todos esos hechos seudo científicos y supuesta e inevitablemente naturales. Lo que no es natural es lo contrario, la ancianidad, la decrepitud, la enfermedad y el tan publicitado y esperado deceso. Debemos recordar que lo material es la octava menor de lo espiriual, son lo mismo, solo difieren en grados, y eso lo conoce cualquier estudiante de hermetismo y de las leyes universales. El hecho es que, o despreciamos lo uno, entronizando lo otro o al revés, cuando en realidad forman parte de una misma estructura creacional y diseño cósmico, espíritu y materia, creados originalmente para que fueran eternos. Pero el Padre respeta, por sobre todas las cosas, nuestra malutilizado libre albedrío, y es aquí donde decidimos vivir en la gloria o morir en la más profunda penumbra y desaparecer finalmente. Para quienes conocen un poco más del tema saben que existe la realidad eventual de la llamada muerte segunda y que existe también la posibilidad de la ascención. La inmortalidad no es un regalo, se gana con trabajo, esfuerzo y autoconciencia, no asi la vida, cuya utilización y provecho es enteramente responsabilidad nuestra. Y las consecuencias de nuestros pensamientos, palabras y obras y sobretodo de nuestras elecciones, marcarán el derrotero final de nuestra existencia.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y OTROS DEMONIOS...II

Es que acaso el derecho a la honra, al honor y a la buena reputación, consagrados en el Art. 12 de la Declaración Universal de los derechos del hombre y también recogidos en nuestra Constitución, es de inferior importancia que cualquier otro derecho?? Porque de eso se trata. Todo abuso verbal o escrito basado en rumores, en fuentes sospehosas o no fidedignas, o en simple mala fe tiende a la injuria o a la calumnia, delitos contemplados y debidamente tipificados en nuestro Código Penal y amparados por nuestra Carta Magna que atentan contra la honra y el buen nombre de la persona implicada en una información o noticia lesionante de su integridad moral. Es que acaso vale más el derecho a la libre expresión mediante y gracias al cual estoy delinquiendo, causando grave e irreparable daño moral, con o sin causa o fundamento, destrozando vidas, nombres, trayectorias, reputaciones, que hoy por hoy están tan venidas a menos pero que cuestan toda una vida ganárserlas??Es justo eso acaso, digo yo??? Recuerdo sabias palabras del Dr. Jorge Zavala Baquerizo, brillante jurista y tratadista ecuatoriano especialista en la rama penal, en su libro “El debido Proceso Penal” en las que expresaba, refiriéndose a los bienes jurídicos DEL hombre y a los bienes jurídicos EN el hombre que la Ley y la Constitución deben tutelar, y uno de ellos era la reputación y la honra, como un bien EN el hombre, como algo ínsito en él, como parte de su esencia como persona y como ciudadano. Por tanto, pregunto yo, es justo, proporcionado, equitativo y cuerdo sobreponer el un derecho sobre el otro?? El supuesto mal o daño que me hace o haría el no poder expresar con libertad mi opinión, lo que pienso, lo que creo, lo que defiendo es infinitamente menor que el que causa su abuso. Es decir, todo vale con tal de salvar a la tan manoseada y poco comprendida y practicada “libertad de expresión”?? Por favor!!…Cuántas veces comunicadores sociales comprometidos con la causa, verdaderamente independientes, de vocación y corazón, han tenido que renunciar o salir despedidos de tal o cual medio por puros principios, o porque su forma de pensar independiente o su opinión o criterio disgusta o no conviene a quienes fungen como directivos del canal o a sus propios dueños?? O quienes no tienen otra opción que soportar LA VERDADERA MORDAZA que se da y muchas veces CASA ADENTRO, y tener que callar, o decir otra cosa en contra de su juicio y criterio?? Vamos…¿de que libertad de expresión o falta de coacción hablamos?, son unos verdaderos hipócritas(me refiero a los medios en general)…“Las políticas y normativa que harán parte de este sistema no podrán intentar moldear o intervenir en la formación de la opinión pública ni el proceso de definición de las preferencias políticas de los ciudadanos”... rezaba uno de los inefables artículos del anteproyecto de César Montúfar, Vamos!! Como si la prensa no intentara con sus medios moldear esa misma opinión pública, no digo, pura hipocresía…Acaso la prensa puede hacer y decir lo que le da la regalada gana sin nadie que la oriente, guíe y regule??? Si la información o noticia careciera de los requisitos de objetividad e imparcialidad de los que tanto hacen mención y se ufanan rasgándose las vestiduras, esto es, veracidad, verificalidad, contextualidad, y pluralidad de fuentes, eso sí sería un verdadero insulto a la libertad de expresión y otro tanto a la inteligencia e ingenuidad del receptor de esa noticia, nada veraz, no verificada, fuera de contexto por muchas veces obvios y mezquinos intereses y sacada de una sola fuente denigrando así, verdaderamente, el uso de esa libertad que tanto defienden y tanto invocan.Se regula y se protege los derechos, y yo pregunto, quién tutela los derechos violentados por abuso de la misma cacareada y en muchas formas ilusoria libertad de expresión?? Quien sanciona eso??? Quien regula los deberes y obligaciones de los medios?? Quien denuncia e impulsa los posibles delitos de injuria y calumnia cometidos???...madguo

martes, 8 de diciembre de 2009

DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y OTROS DEMONIOS...

Una de las más delicadas y valiosas formas de libertad es la libertad de expresión, malentendida y mal practicada muchas veces, junto con la de comunicación e información, que parecieran referirse a primera vista a un mismo derecho o libertad mas, en mi concepto y opinión, no funciona de esa manera. En primer lugar, la expresión es el acto mediante el cual el ser humano (y el animal también) manifiesta y hace brotar desde su interioridad todo aquello que justamente tiene que ver con ese mundo interior, invisible pero tangible a través de los mensajes que a diario dejamos entrever de diversas formas, verbales, corporales, escritas, gestuales, artísticas que incluyen esos mundos opulentos de expresión llámese pintura, música, poesía, literatura, escultura, danza, etc. mundos abstractos pero reales construidos a base de pensamientos, ideas, creencias, sentimientos, emociones, gustos y repulsiones, sueños, proyecciones, ensoñaciones, en fin, todo aquello que forma parte de nuestra imperfecta individualidad y esencia como reflejo y calidad de entes humanos pensantes y sensibles que somos, y que deja una impresión o huella en quien recibe tal etérea manifestación.Ahora, analizando y desglosando un poco el tema, con respecto a la comunicación, yo puedo comunicarme de dos formas: de manera voluntaria e intencionada con miras a transmitir un mensaje puntual a un receptor específico individual o colectivo, puedo hacerlo a través de cualquiera de los canales descritos y señalados anteriormente; la restante opción es hacerlo de manera involuntaria, inconsciente, inevitable e inesperada en muchos casos y reveladora y decidora (en todos) de estados de ánimo y mente del emisor quien se descubre sin quererlo ni desearlo ante el receptor o receptores de ese mensaje mayormente gestual o corporal a veces leído entre líneas de un texto o transmitido tan solo con una mirada o un bostezo.El informar y ser informado (si vamos a referirnos puntualmente al papel de la prensa) es la ecuación comunicacional mediante la cual el informante da noticia, transmite el acaecimiento de un hecho específico de cualquier índole y narra en tiempo y espacio específicos todos sus detalles, sostenidos y bemoles y emite (a veces) un criterio sobre el tema en cuestión, de manera subjetiva e individual. Eso por un lado, por el otro está la recepción de la noticia y posterior juicio, criterio, reacción y análisis de la misma por parte de quien recibe dicha información, recepción que se ve inevitablemente contaminada por el ánimo, ideas preconcebidas sobre el asunto, religión, filosofía o ideología, por el poco o mayor criterio o madurez alcanzados por el receptor, etc.. Ecuación cuyo resultado muchas veces es incierto, ambiguo, no pocas veces distorsionado y siempre subjetivo, sin perjuicio del pensamiento “masa”.Por lo tanto, el derecho a mi libertad de expresión es amplísimo como lo es la cantidad y variedad de formas que poseo y puedo valerme para expresarme, no así los otros derechos que, entendidos en su justa medida y sentido, no abarcan la inmensidad, la ricura y belleza de su fuente. Comunicar o informar implica responsabilidad por lo que se transmite (con la excepción de la comunicación inconsciente e involuntaria que he descrito, por supuesto), están implícitas la ética, la moral, la conciencia, la dignidad y engendra como cualquier acto humano regido y regulado por las leyes en virtud de la misma responsabilidad que conlleva e involucra tal acto, derechos y obligaciones. El derecho a la información o a ser informado hila más fino puesto que, si bien tengo ese derecho, de que manera lo ejerzo o puedo ejercerlo o reclamarlo? de que quiero ser informado?? De que deseo enterarme?? Cómo deseo hacerlo?? Quién o quienes pueden o deben hacerlo, con que regularidad y en que medida o intensidad?? O es una mera formalidad o un mero cliché político social??? Pienso que entra a estas alturas la entera subjetividad, necesidad (o necedad) y conveniencia de cada ciudadano.

lunes, 30 de noviembre de 2009

PEQUEÑO ENSAYO SOBRE LA SABIDURÍA Y LA IGNORANCIA.

En realidad, casi todos somos ignorantes de nuestra propia sabiduria, bueno, más bien no es una ignorancia propiamente dicha, es un simple y dramático olvido, una autohipnosis autoimpuesta para jugar el juego de la vida...y hacerlo más divertido a medida que vas recordando y despertando. El despertar y el recuerdo de sí está en relación directamente proporcional al estado actual de tu conciencia, y dicho estado depende de que tan apegado estés a tus creencias e ilusiones, entendiendo éstas como aquello que no es real, que es efímero, impermanente, irreal. Si tú crees que es posible, es definitivamente posible. Si no lo crees jamás lo será hasta que empieces a abrir las ventanas de tu percepción e intuición y las puertas de tu mente y de tu corazón donde yacen los tesoros del cielo y de la tierra y todo el conocimiento y sabiduría del universo. Es cuestión de tomar conciencia, ver y observar hasta que punto nuestra propia mente, prejuicios, creencias, apegos de toda índole nos limitan constriñen, y encontrar un poco de valor y coraje para ver e ir donde nadie comúnmente vé o va…Es verdad que desconocemos mucho, en teoría, mas muchos existencialistas materialistas argumentan y aseguran que solo se puede conocer a través de los sentidos, la observación y experimentación del mundo externo y su entorno, dando como un hecho su dudosa realidad y existencia, sin tomar en consideración de que mientras más profundicemos y nos perdamos en este juego de los sentidos y de la mente más ignorantes somos de quienes somos y de lo que ya sabemos, del saber y la experiencia íntima y última de cada ser humano, del verdadero conocimiento profundo y eterno, de verdades expeditas e irrefutables que solo pueden y deben ser consideradas y conocidas a base de la experiencia personal de cada uno.

No confundamos percepción sensorial e información y datos que provienen de ella y del mundo exterior cuya realidad verdadera y existencia damos por sentada, con conocimiento y sabiduría puros que no requieren de ella ni del mundo externo ni de la interacción social, aunque sí, su desarrollo y desenvolvimiento dependerán grandemente de aquella, es obvio, el entorno marca hasta cierto punto al individuo pero definitivamente no es totalmente determinante. Lo que prima es lo que llevamos dentro, y esta preeminencia está comprobada científica e históricamente e teorías y estudios serios y profundos como en hombres notables, genios irresolutos, personajes que salieron de la media y del anonimato gracias a ese impulso, a esos genes, alma, espíritu, esencia o el nombre que deseen darle a ese ser que yace y vive dentro y a través de cada uno de nosotros, y ese ser, llámenlo, Dios, quintaesencia, divino espíritu, atman, chispa o fuego divinos, (el nombre realmente es lo de menos no así su vibrante realidad) ya lo sabe todo. Y ese ser somos nosotros. Solo que lo hemos olvidado. El cerebro es un simple receptáculo de todas las experiencias sensoriales que nos brindan los datos e información del mundo de afuera, y con esto no se ha descubierto el agua tibia, tomando en consideración y en cuenta que a través de él podemos experimentar y recibir enseñanzas de distintos y muy elevados estados de conciencia. Somos mucho más que un cuerpo físico y una mente, somos espíritu puro y como tal ya poseemos la información y el conocimiento suficientes y desbordantes como para crear, vivir, trasformar, trascender, transmutar, amar…les propongo un simple ejemplo, para los cuales soy muy malo, debo reconocer, el de una flor o de un fruto, su diminuta semilla ya contiene toda la información de las raíces, de sus pétalos, de su aroma, de su belleza, no necesita interactuar para ser lo que es y será, y en el caso de un salvaje, éste no puede desarrollar su infinito y magno potencial dormido en su interior por falta de un entorno adecuado y congruente y de su inevitable estado evolutivo presente. Una flor cuya semilla no es regada o es dejada en el camino o en terreno pedregoso, tal cual la parábola de Jesús, jamás podrá florecer, o pensemos en el caso del ADN que posee toda la información del ser humano descubierta y por descubrir o la de los gametos masculino y femenino, espermatozoide y óvulo, donde se hallan latentes toda la estructura físico biológica y psíquica del ser humano. En general, podemos concluir que todo es cuestión de grados y evolución y que el Universo espera pacientemente ser buscado, encontrado y reconocido en el microcosmos de aquel ente maravillosamente complejo y extraordinario: el ser humano.