Comprendo perfectamente el sentir general y la rabia, la impotencia e identificación si a uno le tocara, sin embargo, me rehuso a manifestaciones (peor colectivas) de algo que podría considerarse, sin serlo manifiesta y directamente, apologia del delito( art. 387 código penal). Bajo ningún concepto ni circunstancia estoy de acuerdo con lo sucedido, y el propio autor, Gastón, que es mi amigo, lo sabe. Me parece que se están tomando las cosas a la ligera y visceralmente, tomando como partida y fuente un rechazo generalizado a la situación actual de insana e intensa inseguridad. este mismo hecho y la coyuntura política, social, jurídica y judicial no son justificativos ni argumentos suficientes ni valederos para tomar la justicia por las propias manos, peor para aplaudirla y elogiarla. Por lo visto el sentido de la heroicidad está subvalorado y distorsionado y lo que es peor, apoyado. que sería de esta sociedad si tan solo nos dejamos llevar por el entendido y "justificado" desborde emocional sin ninguna clase de autodominio ni equilibrio y dejar que a galope y desbocados actuaran nuestros sentimientos y miedos más profundos?? Sería un verdadero desastre, mucho peor del que suponen y creen que ya hay. Todos, absolutamente todos, somos responsables en mayor o menor grado de lo que está sucediendo en nuestro país, incluyendo por supuesto la misma delincuencia. Recuérdese y entiéndase que lo que ocurre social y colectivamente es tan solo un fiel reflejo macro de lo que ocurre interiormente en los individuos que integran dicha sociedad o comunidad. No es cosa de echarle toda la culpa al gobierno, a los jueces corruptos, corruptibles o no, ni al que violenta y quebranta la ley y el orden público. El problema y la solución son mucho mas hondos y complejos de lo que se supone o parecen. Se empieza por casa, por uno mismo, por la propia familia, vecinos, conocidos, barrios, sectores, comunidad y ciudades enteras, paises, regiones, continentes y mundo entero. Tiene que existir un resquebrajamiento esencial en la conciencia social e individual de donde parte y emerge todo. No todo es la falta de la tan cacareada y mal concebida educación, valores, principios, leyes, gobiernos, es una tarea de todos...ardua, titánica, pero necesaria y apremiante. Me opongo rotúndamente a este tipo de manifestaciones elogiando y ensalzando un delito, por más "justificado" que esté...madguo
sábado, 2 de julio de 2011
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